sábado, 9 de enero de 2010

conclusiones sobre la Costa Rica mediatica*

El otro día me pasó una cosa de lo más agradable, no vi noticias ni leí el periódico en todo el día.


Un poco por la dinámica de mi trabajo y otro poco por el masoquismo de mi elección profesional, estoy expuesto cada mañana a todos los periódicos de circulación nacional y a todas las rondas de noticieros, esto me ha llevado a ciertas conclusiones:

• Entre las personas que mueren en todos los conflictos internacionales en el mundo, las victimas del terrorismo y los que caen fallecidos por cualquier tipo de violencia social en Costa Rica; la humanidad está por acabarse en cualquier momento.

• La única forma de ascensión social está en el narcotráfico, trasiego de órganos, robarse cualquier préstamo estatal, peculado o prostitución VIP. Porque los empleados públicos y privados con costos pellizcan como un medio por ciento de aumento salarial cada año.

• El deporte, que solía ser un valuarte de esfuerzo y voluntad para vencer, se ha convertido en competencias de serrucho desde el camerino o la columna, olimpiadas de lanzamientos de chicles y evasión de cuotas obrero patronales con la Caja.

• Para alcanzar una sólida presencia en la páginas de espectáculos, no se esmere en ser un artista talentoso o contribuir a la cultura nacional con propuestas ingeniosas; mejor reclamele a su colega que le está quitando el marido (puntos extra si hay violencia física), grabase mientras se auto infringe placer, o pélese, pelarse está bien y le da una oportunidad de responder ingeniosas preguntas en la columna de al lado (¿Qué la conquista en un hombre?¿Si usted fuera cancha de fútbol como le gustaría que la podaran? etc. etc. etc.).

Ese día que les cuento fue extraño, vi a la gente trabajando, a madres caminando con sus hijos de la manos (desarmadas y sin guardaespaldas) o mujeres lindas (con todo y ropa), logre ver una Costa Rica tridimensional con cosas buenas y malas, talvez y hasta más buenas que malas. Al día siguiente agarre el periódico y salí regrese a la triste realidad mediática.

*Artículo escrito para la edición de noviembre de la Revista PH

4 comentarios:

Ida Valverde dijo...

Será que perdimos el norte?
Valen más unas nalgas y bustos postizos que un buen corazón?

Al final William Walker y los filibusteros ganaron la batalla y nos hemos convertido en burlescas marionetas que se mueven al compas de los ritmos Nórticos.

El consumismo nos mata, nos aniquila el alma, mata quienes somos, de donde venimos y hacía donde vamos.

El dinero enlentece y narcotiza nuestras mentes y caemos como estupidos niños en un juego sin sentido.

El amor por lo propio, por sudarse la camiseta, por no avergonzarnos de donde somos, ya es cosa del pasado.

Quiénes somos?
Cúal es mi precio?
Creo que hay algunas cosas que ni el dinero puede comprar. Un corazon bueno, una mujer real, un beso con amor.

La mejores cosas de la vida son las sencillas, lo que tenemos hoy para disfrutar.

Q crees vos??

Azopfeiffer dijo...

Creo que el amor es definitivamente algo que se puede comprar, no me gusta sudarme la camiseta, las cosas entre más complejas me gustan más y mi precio es completamente negociable.

Pero ese soy yo, hay gente mucho más valiosa, sin duda

Unknown dijo...

EL sistema anula la capacidad crítica de las personas y le cambió el pan nuestro de cada día por la incanzable busqueda de poder adquisitivo, para una cosa o la otra, lo importante es homogenizar y que nadie proteste

KagosaVampire dijo...

Asusta imaginarse que podría haber destrás de todo lo que nos meten en la cabeza los medios...